Alondra de la Parra – El director es el custodio de la misión Nov16

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Alondra de la Parra – El director es el custodio de la misión

Alondra de la Parra comenzó su presentación de una forma muy emotiva: con una pieza de cuerdas dirigida por ella misma. A partir de esta analogía continuó a lo largo de su ponencia para hablar sobre liderazgo.

En una orquesta, comenta ella, cada persona tiene una misión y para hacerlo necesitan un líder que:

  • fomente el trabajo en equipo
  • respete a las personas y su creatividad
  • cumpla con una responsabilidad propia e intransferible

 

La mayor parte del trabajo de un director de orquesta es preparar previamente partituras. comúnmente esto implica el 65% del tiempo, los ensayos, que es en donde se luce el líderazgo, abarca el 30% y el concierto, que es el momento culmen, es solo el 5%. De esta manera podemos ver la importancia de prepararse adecuádamente en el terreno que estamos dirigiendo.

Entre las ideas que nos transmite Alondra, ella recalca la estrecha relación entre el director y el compositor, pues al final de cuentas, el director es el custodio de las ideas y misión  del compositor e indica el “cómo”. Para ello, el director debe:

  • Conocer la música  estudiando la partitura, la orquestación; viendo el todo y cada una de sus partes. El director tiene la misión de transmitir a cada instrumento su misión y participación en la obra completa.
  • Comunicarse correctamente de forma verbal y corporal a través de patrones de compás y gestos así como su expresión de la información con la que cuenta.
  • Motivar a la orquesta todo el tiempo, sabiendo las cualidades del equipo y cómo sacar lo mejor de cada uno. El director debe tener siempre presente la pregunta ¿Qué estoy haciendo mal para que mis subordinados no brillen?

En esta deliciosa analogía, Alondra de la Parra continúo explicándonos la relación entre un director de orquesta y una pieza fundamental dentro de la orquesta, el concertino, quien apoya a éste en todo momento como segundo al mando. Si la relación entre ellos dos no existe, puede afectar terriblemente en la dinámica del equipo. Por otro lado, nos recuerda que el director se comunica con los líderes de las secciones y el resto del equipo no siempre tienen que estar viendo al director, pues éste no es ni el principio ni el fin, es sólo el conducto para que la música fluya recordándonos la importancia de tener vocación de servicio.

Después tocó un tema medular para cualquier empresario: la confianza.

Confianza entre el grupo, pues hacer tu tarea individual no es suficiente si no confías en el trabajo y conocimiento de los demás.

Confianza en el grupo, recordándonos que el director tiene que confiar y delegar, no puede hacerlo todo. Muchas veces, afirma Alondra, la solución no está en el líder, está en el grupo y éste debe saber escucharlo.

Confianza en uno mismo. Eso se logra con un conocimiento profundo del tema. La autoridad viene de la conexión y conocimiento del tema.

Hacia el final de su presentación, Alondra nos habla, siempre acompañada de ejemplos musicales con su pequeño ensamble, cómo el líder debe saber llevar a buen puerto los conflictos con soluciones adecuadas: Las confrontaciones sutiles por un lado, son inevitables, pero hay que afrontarlas para mantener el líderazgo. Por el otro, las confrontaciones severas no siempre ganarán en popularidad, pero el líder debe a veces tomar decisiones impopulares para sacar adelante los proyectos.

En este pequeño viaje orquestal-empresarial en el que la directora de orquesta nos llevó durante sus poco más de 45 minutos de conferencia, nos recordó lo importante que es tener una misión personal en nuestra vida  para poder ofrecer lo mejor a tu equipo y que tu equipo te ofrezca lo mejor a ti.

“Uno no puede conocer su camino, sino conocer su destino” es la frase con la que cerró su magnífica presentación Alondra de la Parra en su participación para Expo Management 2011.

 

Por: Ernesto Bañuelos @velvor